domingo, 15 de enero de 2012

Lo que no te mata, te mata.

Los moretones desaparecen, las heridas sanan y el único dolor que perdura en el tiempo es el de los recuerdos. Y es que a veces nos preguntamos por qué las personas que más amamos son quienes tenerminan lastimándonos, y la respuesta es bastante obvia; nosotros damos lugar a ello. Sin amor, no hay confianza, no hay esperanza, no hay, de alguna manera, ilusión (así, nadie puede defraudarnos). Lo que más duele no son los golpes, es el MALTRATO. Las mentiras, el haber creído en alguien y que te halla pagado de tal o cuál forma, nos quita todas las ganas. Y, aunque una sola persona no pueda condicionarnos el pensamiento sobre todas las demás, no nos quita la idea de la cabeza. Siempre que alguien nos traiciona, nos cuesta más confiar. Siempre que alguien nos miente, nos cuesta más creer. Siempre que alguien nos hiere, nos cuesta más amar. Y es que son leyes naturales de la vida, que más que convertirnos en seres humanos nos convierte en piedras. Nos va endureciendo para nuestra muerte, para que no estemos blanditos en el cajón y nos puedan acomodar bien. Cada golpe te enseña a crecer, y de eso doy fe aunque no quepa duda. Creces, maduras, y aprendes como hay mucha gente de mierda en el mundo y tenes que ir cuidandote. Sos como un oso aprendiendo a ver las trampas de los cazadores. El cuendo de Disney empieza a convertirse en una película de drama y los sueños pasan a segundo plano. No, nunca lo voy a entender, como hay gente que lastima adrede. Pero... es que a ellos no les duele? o les gusta el masoquismo? Hay gente que realmente no cree en el amor?. Y si, es difícil creer que algo tan cursi existe cuando todo lo que vemos y sentimos no deja de ser dolor...

Entonces, llegué a esa conclusión.
'Crecer' es morirse de a poco.

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