No importa que no sepas de mí, yo siempre voy a estar ahí, siempre te voy a cuidar. No importa que no escuches mi voz, siempre intentaré guiarte y cuando no pueda hacerlo, te cantare al oido para que puedas dormir. No importa que no veas mis brazos, siempre van a estar para contenerte en los momentos difíciles, nunca van a dejarte caer. No importa que no sepas como hablarme, yo siempre te voy a entender, mis mejillas absoberán tus lágrimas.
Y así, como un fantasma entre las sombras, protegerte. Como mil manos intentando alejar el dolor de tu corazón, sin importar cuanto se rompa el mío.
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