Todavía me quedó un 'te amo' atragantado en la garganta. Porque lo único que pude decirte fué 'adiós'. Yo que te hablé, decidida a cambiar las cosas para estar mejor, y vos, cambiaste las cosas por completo. Diste vuelta la mesa y te quedaste mis cartas, y con tu sutileza usaste las palabras más hirientes que tenías en el vocablo para decirme que me valla de tu casa. Pensar, que mientras iba en el bondi creía que ibas a abrazarme y decirme que todo iba a estar bien, ya que, si tenía razón o no, en ese momento no era lo más importante. Como me confundí. Y es absurdo, que me confunda yo que te conozco más que nadie. Que ví cosas en vos que nadie más entendería, que te abrazé cuando nadie siquiera te estaba mirando. Vos, que me viste llorar por esas cosas que para nadie más tienen sentido,que me mostraste que siempre se gana cuando la lucha es por amor. Vos eras el único capaz de cambiar todo, pero no usaste ese poder como yo esperaba. Y ahora que puedo decir? No me queda más que un 'Ya está' que ni siquiera siento. Sigo esperando que todo sea una pesadilla, que vengas y me toques el timbre pidiendome perdón por todo esto. Que me digas que estabas confundido, que me digas que estabas estresado, harto, o algo, pero algo con sentido. Yo puedo entenderte cualquier cosa, pero no si no las hablamos. No podés decirme que soy egoísta, ni que no te amo, ni que no estuve con vos siempre que pude, son las únicas tres cosas que no te acepto que me digas, porque por más baja que tenga el autoestima, esta vez no me las creo. Teniamos una relación única, y por eso la gente no me entiende ni un poco cuando digo que quiero estar con vos, pero los de afuera a veces son de palo. Ojo, no te digo que la gente no tenga razón pero también sucede que, no sabemos que es lo cierto y que no. Cuando alguien da un consejo (por mas de que lo dé de MUY buena espina) no es que tiene razón, o no la tuvo... simplemente le pegó o no. La gente no puede analizarse mediante un razonamiento inductivo de ennumeración simple. La gente a veces cambia, y a veces la gente no cambia y otra gente se cansa. Pero no podés 'adivinar' cual va a pasar, hasta que pasa.
En fín, tengo un don impersuasible para cambiar de tema, y de una rama me subo a la otra y no bajo más. Pero volviendo a la raíz de este árbol...
Es lo mismo que te pedí antes de que me digas 'ya esta' ; importarte más que tu orgullo, o lo que sea, importarte más que tus costumbres para hablar o tu colgadez. Como a mi me importás más que el dolor que estoy sintiendo, y por eso escribo.
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